Elegid bien vuestro barco
Si queréis hacer el viaje de vuestros sueños a bordo del mejor crucero, para empezar tendréis que elegir el mejor barco. A continuación os damos cuatro pistas básicas y algunas indicaciones técnicas que os ayudarán a escoger; la elección del barco es primordial ya que este será el lugar donde viviréis y es muy importante que os sintáis a gusto.
El tonelaje
El tonelaje es la medida de volumen interior del barco y se expresa en toneladas. Por ejemplo, un barco de 78 000 toneladas y 9 cubiertas es el equivalente marítimo de un edificio de 10 a 12 pisos.
La capacidad de acogida del barco (número de pasajeros)
Sea cual sea el tamaño del barco, a bordo los espacios se encuentran perfectamente distribuidos. Tanto el interior como el exterior está adaptado al número de pasajeros para que cada uno pueda encontrar su lugar. Yate, velero o transatlántico, cada barco dispone de una capacidad de acogida diferente: elegir la capacidad del barco es también elegir tu estilo de vacaciones...
El espacio disponible
El espacio disponible en el barco se calcula dividiendo el tonelaje por el número de pasajeros. La cifra obtenida os da una idea del espacio disponible sobre la escala siguiente:
- 50 o más: espacio excepcional
- de 30 a 50: muy espacioso
- de 20 a 30: espacio razonable
- de 10 a 20: poco espacio, espacio moderado
- 10 o menos: muy poco espacio
La tripulación
La ratio tripulación/pasajero indica el número de pasajeros por miembro de tripulación y permite verificar la atención y la calidad del servicio. Como es lógico, cuantos menos pasajeros tengan que ocuparse los miembros de la tripulación, más disponibles estarán. Ya sea para 500, 2000 o 3000 pasajeros, la mayoría de las grandes compañías aplican el famoso ratio 1/3 (un miembro de la tripulación por 3 pasajeros).
El ambiente del barco
Si queréis un ambiente festivo o hacer nuevas amistades optad por los barcos con gran capacidad de acogida. Estos grandes hoteles flotantes os ofrecen un programa de animaciones y espectáculos muy variado y numerosas actividades que os distraerán y os permitirán conocer al resto de viajantes.
Si lo que queréis es descansar y aprovechar la calma del mar, optad por la intimidad de un crucero en un barco con una capacidad más reducida (unos centenares de pasajeros). Podréis apreciar la serenidad de este tipo de viaje tumbados tranquilamente en la cubierta del barco...